Publication:

ED Habitar - 2021-09-01

Data:

Caja de Tierra

Portafolio

Texto Francisca Maturana

Un espacio de trabajo colaborativo, de 45 metros cuadrados, donde la escasez de recursos más que un impedimento fue una oportunidad, y donde los materiales, el uso de la luz y la integración de la naturaleza son los protagonistas. sueños + necesidades + recursos disponibles = proyecto Dos fórmulas para describir un proyecto. La primera, desde la frase del arquitecto Louis Kahn, aborda el tema de la luz y la importancia que toma cuando es considerada un material más a la hora de construir. La segunda, la definición de una visión, que va más allá de un caso en particular, que representa la filosofía de un estudio a la hora de crear. Así es como trabajan los arquitectos paraguayos Horacio Cherniavsky y Viviana Pozzoli, socios en Equipo de Arquitectura, un estudio que nació en 2017. Ubicada en Asunción, Caja de Tierra es su oficina, un espacio de creación que se abordó desde la escasez, una problemática común y que no debería ser un impedimento para llevar adelante un proyecto, aseguran. “En Paraguay, la arquitectura que se viene gestando hace 20 años es una arquitectura que responde a ciertas crisis, principalmente económicas. Entonces, entró el ingenio, la austeridad, muchos componentes para maximizar esas carencias que se tienen desde el presupuesto. Cuando uno ve la arquitectura paraguaya se utiliza principalmente el ladrillo, el hormigón visto, la madera. Predominan los materiales accesibles, como la tierra”, cuenta Horacio. Y es precisamente ese su elemento principal. Los muros que conforman Caja de Tierra son de 30 centímetros de tierra apisonada, sin ningún anclaje ni amarre, aprovechando solo las cualidades estructurales del material. Este soporta el peso de la cubierta, que se apoya en solo 20 centímetros de su ancho. El proceso de la tierra es una técnica milenaria que hoy incorpora ciertos elementos tecnológicos o industriales, pero que es casi 100% artesanal y que se combina con el uso del vidrio, la madera y el hormigón armado. Esta forma de trabajo es heredada de algunos de los máximos representantes de la arquitectura paraguaya, como Solano Benítez, Javier Corvalán, entre otros, quienes abrieron el camino a esta forma de producir, basada en la disponibilidad de material. “Un lenguaje que nosotros fuimos también adoptando, pero no por una cuestión de imagen ni de lenguaje, sino porque compartimos ciertas lógicas que responden a nuestra realidad”, cuenta Horacio. Caja de Tierra es una construcción de 45 metros, un espacio abierto que a un lado tiene una cocina y el baño y, al otro, una biblioteca en el aire. Ahí, la gran estrella es la luz que entra desde el exterior y el juego que hace con los dos árboles que estaban en el terreno, que fueron incorporados. “En la Caja de Tierra la luz es un reloj solar”, dice Horario. Más allá de este proyecto, Horacio explica que para Equipo de Arquitectura es importante destruir las barreras sociales materialmente, pensando en que elementos como el ladrillo y la tierra pueden ser utilizados en todo tipo de construcciones, sin importar el presupuesto. Además, les preocupa trabajar de forma sostenible, manteniendo la vegetación existente y utilizando materiales locales que no causan un gran impacto ambiental. Buscar alternativas que no tengan una huella ecológica grande, que incluyan menos procesos industriales y que además apunten a poner en valor la mano de obra artesanal y la herencia arquitectónica paraguaya es parte de su esencia. Todos sus proyectos están pensados también según las características climáticas del lugar en el que se emplazan; en Paraguay, está marcado por el calor y por tener que proteger los espacios del sol. “Creo que es la arquitectura la que plasma por el resto de las generaciones que vienen… es una manera de relatar una historia, que hoy es el presente, pero el día de mañana va a ser el pasado”.

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